Tres Metodos Actuación

Principales técnicas modernas de actuación

Antes de nada hay que aclarar que aquello que hoy día nos parece obvio, un día no lo fue. En el pasado los actores se entrenaban tratando de imitar a los actores más viejos y de mayor prestigio y la audiencia misma se sentía mejor motivada cuando podía relacionar a un joven actor con alguno de los actores antiguos famosos. La declamación y la pomposidad eran las principales características del teatro del pasado.

Las principales técnicas modernas de actuación están ligadas fundamentalmente a las prácticas de tres grandes directores de teatro en su dirección de actores: Konstantin Stanislavski (1), Jerzy Grotowski (2) y Antonin Artaud (3).

(1) O “El método de las acciones físicas”. El Método de entrenar a un actor de Stanislavsky se basa en su descubrimiento de que un actor puede recabar sus propias experiencias y emociones y reemplazarlas por las del personaje que debe caracterizar, lo que le permite al actor crear el enlace con la audiencia. Uno de los actores de Teatro Experimental de Toronto en su actuación del Avaro de Moliere jamás dijo el parlamento igual en dos actuaciones, ni en el mismo orden, sin embargo, todas las veces fue aplaudido a rabiar. También es conocida esta anécdota sucedida en una representación de Yerma, de Federico García Lorca, en la que Yerma ejecuta a Juan con el puño, después que el cuchillo que llevaba en la mano resbalara por la plataforma del escenario, sin que se diera una sóla risa entre el público; “no era necesario“, dijo alguien de la audiencia, “su concentración era tan alta que lo pudo haber matado con una mirada y se lo habríamos creído”. El actor debe estar preparado a improvisar absolutamente en función del carácter que representa, en caso contrario, como decía Stanislavsky, “no me convence, no le creo“.

El contenido fundamental de su método consiste en el que el actor sienta al personaje, investigue, construya el antes y el después de la vida del personaje al cual representará. Stanislavski busca que el actor viva la obra, viva el momento como si fuera real, buscando en su archivo emotivo personal de experiencias vividas en su propia vida.

(2) O “El Teatro Pobre”. Grotowsky creía que el teatro podía vivir sin maquillaje, sin vestuarios y sin escenografía, pero que no podría existir sin la relación actor-espectador en percepción directa, en comunicación en vivo.

Estableció la diferencia entre lo que él llamaba el “teatro rico” y el “teatro pobre”. El llamado “teatro rico” es aquel que abunda en recursos. Este teatro dispone de los recursos de otras disciplinas pero falla en la producción de una obra de arte íntegra. El “teatro rico”, en su intento de competir con el cine y la televisión, usa mecanismos que son más propios de estos dos medios. Grotowsky propone la pobreza en el teatro; un teatro en el cual se diseñe un nuevo espacio para actores y espectadores en cada nueva obra.

Eliminó vestuario, iluminación, maquillaje y música de su su teatro e insistía en que la flexibilidad física del actor es infinitamente más interesantes que vestuario y maquillaje. La iluminación directa y las sombras pueden utilizarse efectivamente sin necesidad de elaborados esquemas de luz y sin mecanismos. El actor puede crear su propia música con su voz.

Los métodos de Grotowski, que conceden la máxima importancia a la preparación, al ejercicio, condición física y disciplina, han sido cuestionados por algunos y aplaudidos por otros. Sin embargo, en lo que no cabe la menor duda es en el considerable impacto que ha tenido sobre el teatro contemporáneo.

(3) O “El Teatro Ritual”. En el modelo de Antonin Artaud el actor es un atleta del corazón.
Artaud, influenciado estética e ideológicamente por el dadaísmo y, posteriormente, por el surrealismo, creó un método de actuación que procede como crítica a la sociedad aristócrata, a través del culto al yo. Artuad se vio altamente influenciado por el teatro Balines, el cuál elimina la palabra trascendiendo la realidad, para poder tomar contacto con el mundo interior.

Para Artaud, el teatro es mágico y se debe lograr que los espectadores se desenmascaren, logrando que tomen contacto con su verdadero yo. Artuad define el teatro como un acto ritual, en el que al espectador a través de una obra experimenta un “tratamiento de choque”. Mediante el mismo, es posible que por unos instantes el espectador se aleje de sus pensamientos lógicos y racionales para introducirse en el mundo de la liberación y las emociones, recurriendo a las danzas, las mascaras, etc.